5 de mayo de 2006

Kant y Zapatero

("Seed," Gilbert & George, 1984)

No, no hay sorpresa en la asociación. Kant anticipa a Zapatero al decir “Como el camino terreno está sembrado de espinas, Dios ha dado al hombre tres dones: la sonrisa, el sueño y la esperanza.”
La sonrisa, el talante confirmado por Moraleda como su principal activo, no resuelve el conflicto sino que lo barre debajo de la alfombra. Lo recicla en comedia. Es un decorado eficaz en una sociedad que quiere ignorar problemas.
El sueño, retrospectivo de un ideal, su república utópica. Produce el monstruo de la memoria histórica, con la garantía de veracidad que le da la ley.
La esperanza, los procesos –de paz, democrático-, que sustituyen la lenta e inflexible marcha del derecho.
Tres dones que dibujan a un inquieto recorriendo sin parar el tiempo y reduciendo el pasado y el futuro a presente continuo. Por eso cualquier suceso le entra en lo previsible.

3 Comentarios:

Anonymous Cuello auténtico escribió...

¡Ya era hora de que alguien comparara al presidente con un gran filósofo, porque los dos cambian el mundo.
Dice Kant en "Fundamentación de la metafísica de las costumbres": "En cambio, el único problema que necesita solución es, sin duda alguna, el de cómo sea posible el imperativo de la moralidad, porque éste no es hipotético y, por lo tanto, la necesidad representada objetivamente no puede asentarse en ninguna suposición previa, como en los imperativos hipotéticos. Sólo que no debe perderse de vista que no existe ejemplo alguno y, por lo tanto, manera alguna de decidir empíricamente si hay semejante imperativo; precisa recelar siempre que todos los que parecen categóricos puedan ser ocultamente hipotéticos".
Ahí veo yo la coinciddencia, en el imperativo de la moralidad.
Saludos a Bartleby; ya le dije que participaría en su blog. Me ha parecido muy interesante su comentario.
Cuello.

5:18 p. m.  
Anonymous sangoneretafalsa escribió...

Librepensador, quita esa foto que parece una vidriera "top manta".

Y el Cuello auténtico se equivoca, que esa cita no es de Kant, sino de Beckam.

6:15 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

No sé de quien era la cita que reproduce Cuello pero, o yo soy muy cerril (cosa bastante probable) o es que no hay quien lo entienda. Vamos, que igual que ZP, mucho circunloquio para evitar llamar a las cosas por su nombre, consiguiendo al mismo tiempo dejar perplejo al personal.
Mariluli.

10:11 p. m.  

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